¿Qué se siente al dormir en la copa de un árbol?

27.10.14 0 Comments A+ a-



¿Qué se debe sentir durmiendo en un árbol? Pues eso me pregunté yo cuando descubrí que muy cerquita de dónde vivo se había construído un hotel muy peculiar, dónde las habitaciones son cabañas construidas en el tronco de un árbol. Amante de la naturaleza como soy y de probar nuevas experiencias, no dudé ni un momento en que tenía que reservar una noche en este lugar. Y así lo hice!

El hotel "Cabanes als arbres" (Cabañas en los árboles) está situado en el municipio de Sant Hilari Sacalm, provincia de Girona. Consta de 10 cabañas repartidas en el bosque, todas ellas construidas con madera natural y sobre el tronco de un árbol que atraviesa todo su interior. Todas las cabañas son distintas: varía el nombre (siempre de algún pájaro), la decoración, el tamaño, la ubicación y por tanto las vistas desde la terraza (al Montseny o a los Pirineos). Aunque sepas que tienes más cabañas a tu alrededor, la mayoría están colocadas de manera en que mires dónde mires parezca que estés solo en medio de la tranquilidad, por lo que la intimidad no se pierde en ningún momento. Además olvídate de la cobertura de móvil y de tener WIFI, así que la desconexión en este lugar es total.
Cabaña Mussol
Cabaña Mussol


Lo bueno de este peculiar hotel es que respeta al 100% el medio ambiente. Y te preguntarás... ¿cómo es el baño? Porque no hay ni luz ni agua corriente! Pues se trata de un WC seco que se compone de un cubo con una bolsa biodegradable llena de serrín, que es dónde tendrás que hacer tus necesidades. También hay agua mineral y un lavamanos, estufa de parafina, velas, linternas, frontales y un walkie-talkie por si hay cualquier problema.
Cabaña Mussol
Para ducharte debes ir a las duchas comunes de la masía La Vileta, que es además el lugar dónde está la recepción, una super piscina y el bar. Aquí es donde también se sirve la cena (muy rica y completa), por lo que hay que caminar de noche por el bosque. Toda una aventura encontrar tu cabaña en medio de la noche!


Y lo mejor llega al día siguiente. Levantarte bien pronto con los sonidos de la naturaleza a tu alrededor y ver el amanecer es una gozada! Y más si colgando de una cuerda desde la terraza te espera el desayuno recién hecho metido en una cesta.


La única pega de este hotel es que hay que reservar con mucha antelación ya que suele estar completo. Yo tuve que esperar 8 meses! 
El precio para 2 personas con desayuno es de 130€ en temporada alta (que incluye todos los fines de semana del año). La cena no está incluída y cuesta 24€ por persona.

¿Te animas a provar la experiencia? Yo tengo muy buen recuerdo de ese fin de semana...

Soy Irene, farmacéutica de formación y adicta a viajar. Mi próximo objetivo es recorrerme el mundo durante varios meses, sin prisas. De momento, me conformo con exprimir al máximo esos 30 días de vacaciones al año y escribir en este blog mis experiencias viajeras, normalmente con la mochila a los hombros. Así que... bienvenid@ a mi mundo! Espero que te guste!